(Artículo publicado el día Martes pasado en Revistalapagina.com. Sugiero considerar este artículo como algo absurdo, sin sentido.)

Hoy estoy enojado, porque hasta hace algunos días uno de los personajes más vapuleados era mi Rey.
Ese
rey que trabajó con el sudor en su frente por ver un país mejor. Nos
llevó a las nubes con el desarrollo, le hizo ganar miles de millones de
dólares a los empresarios, y nos dejó unos regalos espectaculares que
lamentablemente el gobierno de turno echó a perder.
Muchos
culpan a Ricardo I de haber dejado la grande en el país con los
millones de pesos que se han perdido, un sistema de transporte que no
sirve, unas centrales hidroeléctricas que están arrasando con los
bosques en el sur, entre otros. Pero yo lo defiendo, porque nadie como
él tuvo tanta imagen de autoridad desde el retorno a la "democracia".
Porque
éste hombre de clase media, que todavía tiene un Peugeot 406 verde
luchó por ver un Chile más justo, una sociedad más unificada, un
sistema más democrático y menos burocrático. Éste hombre viajó por todo
el planeta mostrándoles a los demás países lo maravilloso que es Chile,
atrapando a los inversionistas para meter dinero al fin del mundo y
sacarnos del sub desarrollo; anduvo dándose vueltas por la ONU, y le
dijo que no a Jorge Arbusto (George Bush) para su guerra de los
petrodólares en Irak.
Asi que, ¿por qué tanto odio y rechazo a nuestro gran ex gobernante?
Y
es que todos creen que la culpa de los grandes cagazos la tuvo él. Y no
fue así, porque si analizamos lo que pasó con el Transantiago, por
ejemplo, vamos a darnos cuenta que Bachelet tuvo la oportunidad de
sacar adelante un proyecto espectacular, pero lo hizo a su manera y nos
jodió a todos, incluídos a ustedes, lectores de regiones (porque
estuvieron un año con noticias del cagazo en todos los noticieros). El
plan que originalmente quería nuestro gran Ricardo era un sistema que
iba a ser un referente para todo el mundo. Todos hablarían del
Transantiago. Pero claro, metieron manos y lo jodieron.
Y lo
mismo pasó con EFE. Le hicieron creer que los trencitos era nuevos,
porque él no sabía nada de trenes. Le dijeron que la gente del sur iba
a tener Biotren, línea hasta Puerto Montt y demases; se ganaron su
confianza y lo traicionaron. Pero su dedo acusador siempre estuvo ahí,
su autoridad criticada por algunos exagerados fue la que puso orden en
la revolución de los pingüinos.
No pesque a nadie Mr. Ricky,
ahora todos son desagradecidos con usted. Pero no importa, algunos
todavía entonamos el "¡se siente, se siente, Lagos presidente!". No
importa que un socialista a medias venga a levantar polémicas, ni que
el gordito parrillero de la OEA se bajonee o que el empresario que
nació siendo de clase media haga leña del árbol caído, porque ese
sillón lo está esperando, todos lo estamos esperando.
Nos
rompiste el corazón cuando asomaste unas lágrimas en tu entrevista de
despedida, donde te ibas con más del 70% de aprobación; porque hasta
los empresarios chupasangres se arrodillaron frente a tí. Dejaste a
Chile a la deriva y te fuiste a hacer el bien a otros mundos, y nos
sumergimos en una batacle de fracasos y vergüenzas por las que nadie
hasta el día de hoy ha pagado.
Yo espero que todos ustedes,
malagradecidos con nuestro gran gobernante, le den las gracias con su
voto, porque lo necesitamos para que arregle todo este desorden con su
dedo acusador y autoritario.
Este ha sido mi derecho a pataleo
de la semana, pataleo por las injusticias de las cuales ha sido víctima
este gran hombre.
¡Salve oh gran Ricardo I, rey de Chile!
PD: Este artículo no refleja necesariamente mi pensamiento sobre el ex presidente.
*Foto tomada de la galería de Flickr de Donmatas1






Últimos comentarios
hace 1 día
hace 1 día
hace 1 día
hace 2 días
hace 2 días